Turrón de Cookies & Cream
- Rubén Ortiz
- 17 dic 2025
- 9 Min. de lectura
Actualizado: 2 ene
Tiempo de elaboración: 30min
Dificultad: Fácil
1 Tableta

Hay placeres que se disfrutan en silencio y hay creaciones que gritan celebración. El turrón, ese dulce icónico que marca el clímax de la Navidad en la mesa, siempre ha pertenecido a la segunda categoría: es sinónimo de familia, de reuniones y de la magia que solo las fiestas pueden traer. Sin embargo, en Cocina Joven creemos firmemente que la tradición no está reñida con la innovación, y que a veces, un giro audaz puede mejorar incluso lo más sagrado. Hoy no te presentamos el clásico turrón de Jijona o Alicante; te traemos una revolución dulce que captura el espíritu de la infancia y la convierte en el postre estrella de la temporada: el Turrón de Cookies & Cream.
Esta no es una simple receta, es un billete de ida a la indulgencia total. Imagina la textura crujiente y perfectamente lisa del chocolate que se rompe con un chasquido al morder, para dar paso a un relleno cremoso, sedoso, y absolutamente irresistible. Un interior donde el queso crema aporta una suavidad aterciopelada que envuelve trozos generosos de tus galletas favoritas, creando una sinfonía de sabores y contrastes inigualable. Es el capricho definitivo, el dulce que tus invitados no esperarán y que, sin duda, se convertirá en la estrella indiscutible de cualquier banquete festivo. Es la materialización del concepto confort food llevado a la alta repostería casera.
En el corazón de esta receta late la dualidad. Por un lado, tenemos la rica historia del turrón, cuyo origen se remonta a la época árabe en el Mediterráneo, donde la miel y las almendras se unían en un manjar energético y duradero. El turrón ha evolucionado a lo largo de los siglos, pero siempre ha mantenido su estatus de manjar festivo. Por otro lado, irrumpe el poder nostálgico de las cookies & cream, un sabor que se ha convertido en un clásico moderno a nivel mundial, evocando recuerdos de helados, batidos y tardes de juegos. Este Turrón de Cookies & Cream es un puente entre esas dos épocas, una fusión culinaria que respeta el formato del postre tradicional mientras inyecta la emoción de un sabor contemporáneo y universalmente amado. Es un testimonio de que la cocina es un arte vivo, siempre dispuesto a sorprender.
La elección de los ingredientes es la columna vertebral de esta delicia. Aquí abandonamos la almendra y la miel por el brillo y la cremosidad del chocolate. Utilizamos una combinación estratégica de chocolate con leche y chocolate blanco, buscando la armonía perfecta. El chocolate con leche nos proporciona ese cuerpo robusto, familiar y reconfortante, que envuelve el turrón en su capa exterior. Es la base dulce y con notas a cacao que el paladar espera. El chocolate blanco, sin embargo, es el ingrediente mágico que potencia la cremosidad del relleno. Al fundirse con el queso crema, crea una estructura suave que se deshace en la boca, sin dejar sensación grasa, sino una delicada untuosidad. Este equilibrio es vital para que el turrón no resulte pesado, sino ligero y adictivo.
Hablemos de las galletas, el verdadero alma de la "Cookies & Cream". La receta propone una mezcla inteligente de texturas y sabores. Las Galletas Oreo aportan ese contraste clásico e inconfundible de cacao oscuro y el sutil dulzor de su relleno cremoso de vainilla. Su desintegración en el relleno genera motas negras que no solo aportan sabor, sino un atractivo impacto visual. Complementamos esta base con las Galletas Dinosaurus, una elección que añade una capa de diversión y, crucialmente, una textura más robusta y mantecosa. Las Dinosaurus, con su forma y sabor ligeramente más neutral, garantizan que, incluso machacadas, conserven ese punto crujiente que es tan importante para el contraste en un turrón. No queremos un relleno monótono; buscamos una explosión de micro-texturas en cada bocado.
Y no olvidemos el queso crema, el héroe silencioso que confiere a este turrón su distintiva suavidad. A diferencia de otros turrones de chocolate que usan solo grasa y azúcar, la adición de queso crema transforma la mezcla en una ganache enriquecida.
Es el responsable de la frescura en el paladar, cortando la intensidad del dulce del chocolate y aportando una ligera acidez que hace que el postre sea mucho más complejo y tridimensional. Es este ingrediente el que eleva el turrón de ser solo un dulce navideño a una delicadeza gourmet. Se funde con la esencia de vainilla, otro elemento potenciador que, aunque sutil, es fundamental para redondear y unir todos los aromas de la crema. La vainilla no solo perfuma, sino que actúa como un catalizador, haciendo que el chocolate y las galletas se sientan como un único sabor cohesivo y armonioso.
En Cocina Joven, siempre enfatizamos la facilidad y la accesibilidad. Esta es una receta fácil (Dificultad: Fácil), diseñada para que incluso los cocineros más jóvenes o inexpertos puedan lograr un resultado espectacular en un tiempo récord. El tiempo de elaboración, de apenas 30 minutos (más el tiempo de enfriado, claro), demuestra que la calidad y la artesanía no requieren horas de esfuerzo. La belleza de esta receta reside en su método: la simplicidad del derretido al microondas y el ensamblaje por capas. Es un proyecto divertido, perfecto para hacer en familia, donde machacar las galletas se convierte en una actividad terapéutica y el momento de verter el chocolate final se siente como el acto de sellar un tesoro.
El proceso de elaboración, dividido en solo cuatro pasos, está pensado para garantizar el éxito. La primera capa, aunque opcional, es una declaración estética. Un simple pincelado de chocolate blanco en la base del molde, utilizando un tenedor, crea un efecto de mármol o nieve decorativa que será visible al desmoldar el turrón, añadiendo ese toque de distinción que eleva lo casero a lo profesional. Luego, la capa base de chocolate con leche y blanco proporciona la estructura firme que sostiene todo el turrón, asegurando que se pueda cortar limpiamente sin desmoronarse. Este paso de solidificación rápida en el congelador es nuestra forma de respetar los tiempos sin perder la rapidez que requiere la cocina moderna.
El relleno es donde ponemos toda nuestra pasión culinaria. La mezcla debe ser homogénea, sí, pero debe conservar la identidad de las galletas. El machacado de las galletas (sin reducirlas a polvo, sino dejando pequeños y medianos trozos) garantiza que el crunch sea una presencia constante, no solo un recuerdo. Es la técnica del contraste buscado. La temperatura es clave aquí: el chocolate blanco debe estar derretido, pero el queso crema debe estar a temperatura ambiente para que se incorpore sin grumos, creando una crema perfecta. Dejar un pequeño borde sin relleno no es un descuido; es una medida estratégica para que la capa final de chocolate pueda sellar completamente el turrón y garantizar un acabado impecable y brillante.
Finalmente, el sellado. La capa superior de chocolate con leche y chocolate blanco (esta vez en proporciones ligeramente diferentes para un color y sabor final óptimos) es la culminación de la obra. Se vierte con cuidado, buscando la superficie más lisa posible, ya que esta es la cara que mirará al cielo antes de ser desmoldada.
Este paso no solo es estructural; es un acto de embellecimiento. El chocolate final debe ser un espejo que refleje la luz, prometiendo la delicia que esconde en su interior. El breve regreso al congelador permite que todas las capas se integren y el turrón adquiera la firmeza perfecta para el corte.
La información nutricional que acompaña a esta receta es un recordatorio de nuestra filosofía: disfrutar con conciencia. Si bien es una receta de indulgencia, proporcionamos todos los datos (Calorías: 505 kcal, Proteínas: 6,1 g, Grasas: 30,2 g, Carbohidratos: 52,4 g por 100 g) para que puedas tomar decisiones informadas. Sabemos que el turrón es un capricho estacional, y es importante saborearlo plenamente, disfrutando de cada gramo de sabor y textura, sin remordimientos, sino con el conocimiento de que es un lujo bien merecido.
El impacto de este turrón en la mesa es inmediato y teatral. El color es un deleite: un contraste dramático entre el cacao oscuro y las motas de galleta y el blanco puro del relleno cremoso, todo enmarcado por las capas de chocolate brillante. El aroma es una mezcla embriagadora de vainilla, cacao rico y el toque fresco del queso crema. Es un perfume que anuncia que la fiesta ha comenzado. Este turrón no es solo un postre; es un centro de mesa que invita a la conversación, al cuchillo ceremonial y al disfrute compartido. Es la receta perfecta para dejar a todos preguntándose: "¿Cómo lo hiciste?".
Esta receta de turrón casero es, en esencia, una demostración de amor. En una época del año dominada por las prisas y el consumo masivo, dedicar 30 minutos a crear algo tan hermoso y delicioso es un regalo. Es un retorno a la artesanía y al valor de lo hecho a mano. Cuando compartes este turrón, estás compartiendo no solo chocolate y galletas, sino tiempo, esfuerzo y el placer de la cocina creativa. Te invitamos a sumergirte en este proceso sencillo y gratificante, a dejar que tu cocina se llene del aroma dulce de la vainilla y el chocolate, y a experimentar la inmensa satisfacción de crear una obra maestra comestible desde cero.
Este Turrón de Cookies & Cream no solo se disfruta al comerlo; se saborea desde el momento en que se desmolda. La liberación del turrón del molde, revelando esa superficie lisa y brillante, es un momento de puro triunfo en la cocina. Es el instante en que el esfuerzo mínimo se convierte en un máximo impacto visual. Su firmeza en frío lo convierte en el compañero ideal para el café de la sobremesa, contrastando maravillosamente con el calor de una taza humeante, o con un vino dulce de postre. Es un ejercicio de temperaturas y texturas que activa todos los receptores del gusto. La frescura y la ligera humedad que le confiere el queso crema en el relleno aseguran que, a pesar de su dulzor, nunca resulta empalagoso, sino que pide otro corte, una porción más, una invitación a prolongar el placer.
Piensa en la mesa navideña, con sus manteles de lino, sus velas y sus adornos. El turrón clásico siempre tiene su lugar, pero esta innovación se lleva todas las miradas. Es el postre que genera conversación, la sorpresa festiva que rompe el molde. Además de su irresistible sabor, su facilidad de almacenamiento y su durabilidad lo convierten en el regalo gastronómico perfecto. Envuelto en papel celofán y atado con un lazo rústico, se transforma en un detalle personalizado y lleno de afecto, demostrando que el mejor regalo es siempre el que se ha hecho con las manos. Es una muestra de cariño que va directamente al corazón... y al estómago. Es la forma más dulce de decir "Felices Fiestas".
Adoptar esta receta es un paso hacia una Navidad más creativa y menos estresante. Su corta elaboración te permite dedicar más tiempo a disfrutar de tus seres queridos, sin sacrificar la calidad ni el impacto de tus postres. Es un recurso infalible para cualquier anfitrión que busque dejar una impresión memorable con un esfuerzo mínimo. Es la receta que te dará fama de repostero experto sin tener que pasar horas frente al horno. No hay nada más satisfactorio que ver cómo un postre, preparado con tanto cariño y sencillez, desaparece rápidamente de la fuente, acompañado de sonrisas y peticiones de la receta.
En definitiva, este Turrón de Cookies & Cream encapsula todo lo que amamos de la cocina: la tradición reinterpretada, la sencillez del proceso, la calidad de los ingredientes y la alegría del resultado. Es una celebración del chocolate en su máxima expresión, enriquecido por la nostalgia y envuelto en el espíritu festivo. Es hora de dejar de lado los turrones prefabricados y embarcarse en esta dulce aventura casera. El Turrón de Cookies & Cream te espera para transformar tu mesa y tu espíritu navideño.
¿Listo para probarla? 👇 Todas las recetas incluyen su información nutricional al final, para que disfrutes conociendo lo que comes.
INGREDIENTES:
· 60g Galletas Oreo
· 60g Galletas Dinosaurus
· 1cdta Esencia de vainilla
· 200g Chocolate blanco
· 300g Chocolate con leche
· 150g Queso crema
ELABORACIÓN:
*Si NO tienes moldes de turrón, aquí te dejo mis dos modelos preferidos y los que uso:
1- Empieza derritiendo 1 onza (un cuadradito) de chocolate blanco y échalo por tu molde de turrón con ayuda de un tenedor (este paso es opcional, es solo para decorar).
2- Ahora derrite al microondas en el mismo recipiente 200g de chocolate con leche junto con 30g de chocolate blanco. Mezclas los chocolates y lo esparces bien por el molde hasta cubrir bien toda la superficie y lo metes en el congelador.
3- Mientras tanto prepara el relleno del turrón, mezcla en un recipiente el queso crema, la esencia de vainilla, 150g de chocolate blanco derretido, y las galletas Oreo y Dinosaurus machacadas. Una vez lista la crema, saca el molde del congelador y esparce la crema por encima del ya solidificado chocolate, tratando de dejar un pequeño espacio entre la superficie de la crema y el borde del molde.
4- Por último, derrite 100g de chocolate con leche con 20g de chocolate blanco, los mezclas y lo viertes por encima de la crema intentando dejar la superficie lo mas lisa posible y asegurándote de que todo el exterior está cubierto por chocolate.
Ya podemos disfrutar de nuestro:
INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Por 100g
Calorías: 505 kcal
Proteínas: 6,1 g
Grasas: 30,2 g
Carbohidratos: 52,4 g
VIDEO RECETA:
Instagram: https://www.instagram.com/p/DSP34cejYoY/





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