Kétchup Casero Original
- Rubén Ortiz
- 2 ene
- 8 Min. de lectura
Tiempo de elaboración: 25min
Dificultad: Fácil
2 raciones

El mundo de las salsas es vasto y fascinante, pero si hay una que ha conquistado paladares de todas las edades y rincones del planeta, esa es, sin duda, el kétchup. A menudo relegado al ámbito de la comida rápida, el kétchup ha sufrido una injusta fama de producto ultraprocesado y carente de matices. Sin embargo, en Cocina Joven estamos decididos a romper con ese mito. Hoy te presentamos nuestra receta de Kétchup Casero Original, una elaboración que no solo rescata
el sabor auténtico del tomate, sino que eleva este condimento a la categoría de delicadeza culinaria. Prepárate para descubrir cómo 25 minutos de tu tiempo pueden cambiar para siempre la forma en la que ves (y saboreas) esta salsa icónica.
La diferencia entre un producto industrial y uno hecho en casa es abismal. Mientras que las versiones comerciales suelen estar saturadas de jarabes de maíz de alta fructosa, estabilizantes y saborizantes químicos, nuestro kétchup artesanal se construye sobre una base de ingredientes naturales y reconocibles. Al cocinar tu propio kétchup, estás tomando una decisión consciente por la salud y la calidad. Estás eligiendo el tomate pera más maduro, el vinagre de manzana más suave y una combinación de especias que aportan una profundidad aromática que ninguna máquina industrial puede replicar. Es un acto de soberanía alimentaria que empieza en tu propia sartén.
La historia del kétchup es, curiosamente, mucho más compleja de lo que parece. Sus orígenes se remontan a una salsa de pescado fermentado del sudeste asiático llamada "koe-chiap", que no contenía tomate en absoluto. Fue con el paso de los siglos y los viajes transoceánicos cuando la receta evolucionó, incorporando el tomate en el siglo XIX y convirtiéndose en el estándar que conocemos hoy. Al preparar esta versión original y orgánica, estamos rindiendo homenaje a esa evolución, buscando el equilibrio perfecto entre el dulzor, la acidez y ese toque especiado que hace que el kétchup sea tan adictivo. Es una conexión directa con la historia de la gastronomía.
La base de todo buen kétchup es, indiscutiblemente, el tomate. Para esta receta, recomendamos el tomate pera por su excelente relación entre carne y agua, y su dulzor natural. Al utilizar tomates frescos y pelarlos con mimo, garantizamos una textura suave y un color rojo vibrante y natural. Pero el secreto de la intensidad reside en el tomate concentrado. Este ingrediente actúa como un potenciador, aportando una densidad umami que sostiene el resto de los sabores. Es la base sobre la que construiremos la complejidad sensorial de nuestra salsa, asegurando que cada cucharada tenga una potencia de sabor inigualable.
Hablemos de la magia de las especias. Un kétchup no es solo tomate dulce; es una sinfonía de notas aromáticas. La canela aporta una calidez exótica que se siente en el fondo del paladar, mientras que la pimienta blanca ofrece un picante sutil y elegante que no interfiere con el color de la salsa. La cebolla en polvo proporciona esa base sabrosa que todos reconocemos, y el clavo es el toque maestro: una sola pieza es suficiente para infundir un aroma místico que recuerda a las preparaciones más tradicionales. Esta alquimia de especias es lo que diferencia un kétchup corriente de uno excepcional.
El papel del vinagre de manzana y el azúcar es fundamental para lograr la conservación natural y el perfil agridulce característico. El vinagre de manzana es más amable y afrutado que el de vino blanco, lo que permite que la acidez sea refrescante sin resultar agresiva. El azúcar, por su parte, no solo endulza, sino que ayuda a la caramelización durante la cocción, otorgando a la salsa ese brillo y esa viscosidad que tanto nos gusta. En nuestro Kétchup Casero Original, estas proporciones están cuidadosamente medidas para que el resultado sea armonioso y equilibrado, respetando siempre el protagonismo del tomate.
La mostaza es otro ingrediente clave en nuestra fórmula. Aporta un punto de terrosidad y una acidez distinta que complementa al vinagre. Al mezclar todos estos elementos en el vaso batidor, estamos creando una emulsión de sabores que cobrará vida con el calor. El uso del túrmix o batidora es esencial para lograr una mezcla homogénea y fina, asegurando que todos los ingredientes se integren a nivel molecular antes de pasar a la fase de reducción. Es en este paso donde la ciencia y la cocina se dan la mano para preparar el terreno hacia la perfección.
La fase de cocción a fuego medio es el momento crítico donde ocurre la reducción. Durante los 17 minutos que la mezcla pasa en la sartén, el agua se evapora, los azúcares se concentran y los sabores de las especias se infusionan profundamente en la carne del tomate. Es un proceso de concentración de sabor. Remover de vez en cuando no es solo una medida de seguridad para evitar que se pegue; es una forma de observar cómo la salsa cambia de color, volviéndose más oscura, más rica y más untuosa. Es la transformación de un zumo de tomate especiado en una salsa de autor.
El paso final del colado es lo que separa a un aficionado de un experto. Al pasar la salsa por un colador fino, eliminamos cualquier rastro de fibras, semillas rebeldes o restos del clavo, logrando una textura sedosa y profesional. El resultado es una salsa que fluye con elegancia, con un brillo espejo que invita a ser degustada. Esta atención al detalle en la textura es lo que garantiza que tu kétchup casero sea tan agradable en boca como visualmente atractivo. Es el sello de calidad de Cocina Joven.
Desde el punto de vista nutricional, nuestro kétchup artesanal es una opción infinitamente superior. Con solo 115 kcal por cada 100g y un contenido de grasas prácticamente nulo (0,4g), es un condimento que puedes disfrutar con total tranquilidad. Al no contener féculas de patata ni espesantes artificiales, los 26,5g de carbohidratos provienen mayoritariamente del tomate y el azúcar necesario para el equilibrio agridulce. Es una forma de añadir sabor sin culpa, sabiendo exactamente qué estás introduciendo en tu cuerpo. La transparencia nutricional es parte de nuestra filosofía.
La versatilidad de este kétchup en la cocina es asombrosa. Por supuesto, es el acompañante ideal para unas patatas fritas crujientes o una hamburguesa gourmet, pero su uso va mucho más allá. Imagina usarlo como base para una salsa barbacoa casera, para glasear unas costillas al horno, o incluso como ingrediente secreto en un estofado para aportar esa nota de acidez y dulzor. Al tener una personalidad propia, este kétchup eleva cualquier plato cotidiano a una experiencia especial. Es un comodín gastronómico que siempre querrás tener en tu nevera.
Preparar esta salsa es también un ejercicio de economía doméstica inteligente. Con ingredientes básicos que solemos tener en la despensa, podemos producir una cantidad generosa de kétchup de alta gama por una fracción del precio de las marcas premium. Además, el Kétchup Casero Original se conserva maravillosamente bien en un tarro de cristal hermético en el frigorífico. El vinagre y el azúcar actúan como conservantes naturales, permitiéndote disfrutar de tu creación durante semanas. Es eficiencia y sabor en un mismo envase.
En Cocina Joven, creemos que la cocina debe ser un espacio de disfrute y experimentación. Esta receta, con su dificultad fácil, es la puerta de entrada perfecta para aquellos que quieren empezar a hacer sus propios básicos. No hay nada más satisfactorio que poner un tarro en el centro de la mesa y decir: "esto lo he hecho yo". Ese orgullo de la creación artesanal se traduce en un placer mayor al comer. La comida sabe mejor cuando conocemos su proceso y hemos puesto nuestra energía en ella.
Hacer tu propio kétchup es también una declaración en favor del medio ambiente. Al evitar los envases de plástico de un solo uso de las versiones comerciales, estamos reduciendo nuestra huella de carbono. Puedes reutilizar botes de cristal, dándoles una segunda vida y contribuyendo a un consumo más responsable. Es una forma de cuidar el planeta a través de la gastronomía consciente. Cada pequeño gesto cuenta, y cocinar desde cero es uno de los más poderosos.
Visualmente, el kétchup artesanal tiene una profundidad de color que las versiones industriales no pueden igualar. Ese rojo intenso, casi granate, habla de tomates que han visto el sol y de una cocción pausada. Al servirlo, la salsa mantiene su forma, demostrando una consistencia perfecta que no se desparrama por el plato. Es una salsa con cuerpo y carácter, lista para ser la protagonista de tus fotos de comida y de tus mejores momentos en la mesa.
La personalización es otra de las grandes ventajas. Si te gusta un toque más picante, puedes añadir una pizca de tabasco o cayena. Si prefieres un perfil más ahumado, un poco de pimentón de la Vera hará maravillas. Nuestra receta es la base perfecta para que desarrolles tu propia identidad culinaria. Te damos el mapa, pero tú eliges el destino final. Esa libertad es lo que hace que la cocina sea un arte infinito y emocionante.
Pensar en el kétchup como algo "ordinario" es un error que este plato viene a corregir. Cuando los sabores están bien equilibrados, el kétchup es una obra maestra de la química culinaria. Logra activar todos los receptores del gusto: el dulce del azúcar, el ácido del vinagre, el salado de la sal y el umami del tomate. Es una explosión sensorial completa. Al hacerlo en casa, te aseguras de que ninguno de estos elementos eclipse a los demás, logrando una armonía absoluta.
Esta receta está pensada para 2 raciones generosas, pero puedes duplicar o triplicar las cantidades fácilmente si tienes invitados. Es el detalle perfecto para una barbacoa con amigos o una cena familiar temática. Sorprender a tus seres queridos con un kétchup que sabe a tomate de verdad es un regalo que no olvidarán. Es pasar de lo genérico a lo exclusivo con un esfuerzo mínimo pero un impacto máximo.
En resumen, el Kétchup Casero Original es mucho más que una salsa; es una invitación a redescubrir los básicos. Es una apuesta por la calidad, la salud y el sabor auténtico. En solo 25 minutos, puedes transformar tu despensa y tus platos. No te conformes con lo que dictan las grandes corporaciones alimentarias; toma las riendas de tu cocina y descubre el placer de lo auténtico. El camino hacia una alimentación mejor empieza con recetas como esta.
Prepárate para sentir el aroma del vinagre de manzana evaporándose, el brillo del tomate concentrándose y la satisfacción de ver cómo una mezcla líquida se convierte en una crema perfecta. La cocina te espera para crear un condimento que se convertirá en un imprescindible en tu hogar. Es hora de pelar esos tomates, preparar las especias y dejarse llevar por la pasión de las salsas caseras. Porque la vida sabe mucho mejor cuando le pones un toque de carácter artesanal.
No dejes pasar la oportunidad de elevar tus cenas cotidianas. Este kétchup es el puente entre la comida de siempre y la cocina de vanguardia hecha en casa. Es la prueba de que lo sencillo, cuando se hace con los mejores ingredientes y el tiempo justo de cocción, roza la perfección. Atrévete a probarlo y verás cómo, a partir de ahora, mirarás los botes del supermercado con otros ojos. El sabor original te está esperando.
¿Listo para probarla? 👇 Todas las recetas incluyen su información nutricional al final, para que disfrutes conociendo lo que comes.
INGREDIENTES:
· 400g Tomate pera
· 2 cdas Tomate concentrado
· 3 cdas Azúcar
· 3 cdas Vinagre de manzana
· 3/4 cdas Sal
· 1/4 cdtas Canela
· 1/4 cdtas Pimienta blanca
· 1/4 cdtas Cebolla en polvo
· 1 cdas Mostaza
· 1 Clavo
ELABORACIÓN:
1- Empieza pelando y cortando los tomates en cubos medianos y los echas en un vaso batidor.
2- Ahora añade todos los ingredientes restantes: tomate concentrado, azúcar, vinagre de manzana, sal, canela, pimienta blanca, cebolla en polvo, mostaza y clavo. Y lo trituras bien con el túrmix/batidora hasta que quede una mezcla homogénea.
3- Luego, pon una sartén a fuego medio y vierte la mezcla, lo vas a dejar 17min removiéndolo de vez en cuando para que no se pegue nada.
4- Cuando ya haya reducido solo queda pasar nuestra salsa por un colador para que caiga lo que quede de líquido. Ya podemos disfrutar de nuestro:
INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Por 100g
Calorías: 115 kcal
Proteínas: 1,6 g
Grasas: 0,4 g
Carbohidratos: 26,5 g
VIDEO RECETA:
Instagram: https://www.instagram.com/p/DS7oeoODAmM/







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